Inicio / Bosquejos Biblicos / Las cinco solas de la reforma protestante

Las cinco solas de la reforma protestante

EVANGELIO DE HOY. BOSQUEJOS BÍBLICOS

Estos cinco puntos son el resumen de la teología de la reforma.

I. SOLA ESCRITURA (SOLA SCRIPTURA)

Los cristianos son el pueblo del libro, nuestra identidad está en Cristo y en su palabra. Sin la Biblia, el cristianismo no podría existir. La palabra de Dios pone a Dios en el centro y saca al hombre y lo lleva al lugar que realmente le corresponde.

Esta doctrina establece que la Biblia es la máxima autoridad para el cristiano y que esta es inerrante e infalible (Salmo 19:7). En tiempos de Lutero, como ahora la fuente de autoridad también estaba en la tradición y en el magisterio de la iglesia derivado de la enseñanza del papa y sus obispos. Cuando alguna fuente de autoridad se contradice con la escritura sus enseñanzas deben desecharse.

Hay muchos intentos para apartar al hombre de Dios cuando el hombre busca la verdad en filosofías u opiniones (Colosenses 2:8) ya sean propias o ajenas. Estas ideas se levantan contra el conocimiento de Dios y se oponen a la salvación. El hombre no debe confiar en ningún otro hombre.

Anuncios 1

El evangelio de hoy está siendo contaminado con el espíritu de este mundo y este se está apoderando de las iglesias cristianas. Hemos abandonado la escritura y la hemos mezclado con todo tipo de ideas humanas. Al despojarnos de la palabra de Dios, nos despojamos también de la autoridad de Cristo (la cabeza) por eso hoy muchas iglesias están descabezadas.

II. SOLA FE (SOLA FIDE)

La relación que había en su época con Dios era a través del miedo, ignorando al evangelio. Dios era un Dios justiciero que estaba enojado permanentemente con el hombre. Martín Lutero creció con una concepción de Dios iracundo, siendo Jesucristo el juez ejecutor de su ira.

Lutero deseó ardientemente hacer las paces con Dios y agradarlo a través de sus buenas obras (pensamiento católico). Lutero se sintió frustrado cuando se dio cuenta que todo intento suyo (mortificaciones, ayunos, oraciones y buenas obras) para satisfacer la justicia de Dios era totalmente inútil. La verdadera frustración de Lutero radicaba en su incapacidad de salvarse a sí mismo.

La exigencia de Dios en la ley es inmensa (Levítico 19:2). Ningún ser humano puede alcanzar tanto altos estándares. Lutero no podía amar a Dios, sólo lo podía odiar. El Dios que conocía Lutero mediante el catolicismo solo le traía desesperanza y condenación.

La justicia de Dios es solamente satisfecha mediante el sacrificio de Jesucristo. La ira de Dios recayó sobre Jesucristo (1ª Juan 4:10), para que nosotros mediante la fe la justicia de Dios pudiera ser imputada en nosotros y de esta forma pudiéramos ser justificados.

Anuncios 2

Lutero creía tener fe, pero en realidad no la tenía. La “fe” de Lutero estaba basada en sus obras (Efesios 2:8-9), no era una verdadera fe para salvación. Sólo al comprender y aceptar el regalo de Dios, su alma halló paz.

III. SOLA GRACIA (SOLA GRATIA)

Esta doctrina dice que solamente mediante la gracia de Dios, obtenemos salvación. Siendo pecadores y merecedores del infierno, Dios nos da gracia por medio de la fe, no por nuestros propios méritos. Mediante la gracia somos declarados justos sin serlo.

Las buenas obras no conducen a la salvación (Isaías 64:6), sino más bien son consecuencia del nuevo nacimiento. En realidad no son nuestras sino son obras que Dios hace a través de nosotros. La ley sólo sirve para reconocernos pecadores, no sirve para salvación porque ningún hombre puede cumplirla, es imposible (Romanos 7:10).

El favor de Dios no puede ser comprado. No existe algo bueno en nosotros, ni mérito alguno. Dios nos elige para salvación por pura misericordia, no hay otra razón (Efesios 1:5). Dios baja del cielo para otorgar la salvación al hombre, en contraste con la religión que es el intento del hombre de llegar a Dios.

IV. SOLO CRISTO (SOLUS CHRISTUS)

Solamente hallamos salvación mediante la obra redentora de Cristo (Hechos 4:12), mediante su sacrificio vicario. No hay ningún otro en quien pueda obtenerse salvación. 

Anuncios 3

Por desgracia, muchas personas creen mucho más en la religión que en la palabra de Dios. Lutero protestó contra la religión católica. No hay mediadores entre Dios y los hombres (1ª Timoteo 2:5) salvo Jesucristo (ni profetas, ni la virgen María, ni sacerdotes, ni pastores)

Cristo es la roca de la salvación, pero también es piedra de tropiezo (Romanos 9:32), porque tropiezan en la misma palabra incapaces de comprenderla y así se transforman en religiosos. Debido a que creemos que Dios nos ha juzgado ya y nos ha otorgado gracia por medio de Cristo, nos acogemos a ello con fe, para que en el día del juicio venidero podamos invocar el principio legal “non bis in idem”, es decir que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito, para que la condenación no recaiga sobre nosotros. Ya se nos fue otorgado un veredicto de inocencia cuando la gracia de Dios recayó sobre nosotros al creer en Jesucristo y en su sacrificio.

V. SOLO A DIOS LA GLORIA (SOLI DEO GLORIA)

Puesto que nada hemos hecho para ser salvos y nuestras buenas obras son inútiles para conseguirla, es justo pensar que la gloria exclusiva de esta salvación es de Dios. Ningún mérito hay en el hombre para la salvación (Efesios 2:9).

La salvación la obtuvo Jesucristo a partir de la acción de disponerse para el sacrificio y es dispensada por medio de la gracia que es también un regalo de Dios que nos llega por medio de la fe. Ni siquiera la fe es obra humana puesto que es un don de Dios.

El cristiano debe adorar a Dios y glorificarlo en todo lo que hace en su vida como agradecimiento a la obra redentora de Jesucristo en nosotros (Romanos 12:1). Todo lo que Dios ha hecho es para su gloria (Romanos 11:36).

© Reenier Gonzalo Prado. Todos los derechos reservados.

El EvangelioDeHoy.Com.. Bosquejos Biblicos

Acerca Jose R. Hernandez

Avatar
José R. Hernández; educación cristiana: Licenciatura en Teología, y Maestría en Teología. Fundador de Nuevo Pacto Corporation, dba. "Ministerio El Nuevo Pacto" en el año 1999.

Revise

Bosquejos Biblicos.. Tener esperanza

Tener esperanza

La esperanza es uno de los elementos fundamentales de la enseñanza cristiana. Esto porque aquellos que tienen esperanza, esperan con sabiduría, tienen fe y encuentran la prosperidad.