Evangelio de Hoy.. Obediencia a Dios

Bendiciones de la obediencia

Bosquejos Biblicos

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Bosquejos para Predicar Texto Biblico:No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.Apocalipsis 2:10

Introducción

Dios quiere que estemos con Él durante toda la eternidad, Él no quiere que nadie se pierda. Por eso nos ha dejado su palabra y a su Espíritu Santo para guiarnos a toda verdad. Dios es bueno y nos guía a la obediencia. Debemos obedecer esos consejos de Dios para recibir de Él las bendiciones celestiales que tiene preparadas para su hijos.

1. Árbol de la vida (Apocalipsis 2:7)

El Señor nos dará a comer del árbol de la vida. Ese árbol que estaba en el huerto del Edén, pero nos fue prohibido al desobedecer a Dios. Dios nos dará a comer de él en la nueva vida que tiene para nosotros.

a. Debemos permanecer en el primer amor (Apocalipsis 2:4)

Conforme pasa el tiempo en Dios, conforme aumenta nuestro conocimiento de las cosas nos enfriamos y creemos que ya lo sabemos todo. No dejemos pues ese primer amor con Dios se acabe. Sino que permanezcamos en obediencia a Él en todo momento.

b. Hacer las primeras obras (Apocalipsis 2:5)

Para permanecer en ese primer amor debemos hacer las primeras cosas. Recordar cómo estábamos cuando conocimos al Señor y empezar de nuevo a amarle con todas nuestras fuerzas.

2. Libres de la segunda muerte (Apocalipsis 2:11)

Dios nos ofrece liberarnos de la segunda muerte. Todos seremos juzgados un día, donde Dios, Juez Justo, determinará según nuestros actos donde pasaremos la eternidad. Solo hay dos destinos, con Él en la vida eterna o condenados en el lago de fuego. Dios quiere que estemos con Él y nos ofrece librarnos de la segunda muerte. 

a. Padecimiento por causa de la fe (Apocalipsis 2:10)

Cuando hacemos las cosas de acuerdo a la voluntad de Dios, es decir, permanecemos en obediencia a Su palabra, no es de extrañar que recibamos ataques del maligno. Pues no le agrada que nos acerquemos al Señor. Debemos por tanto resistir y no escapar de esos sufrimientos por causa de Dios.

b) Fidelidad (Apocalipsis 2:10)

Debemos permanecer fieles, hasta el final debemos servir a nuestro Dios. Todo puede faltarnos pero núnca el permanecer fieles a Dios. 

3. Nuevo nombre (Apocalipsis 2:17)

Dios nos dará un nombre nuevo, el cual nadie conoce. Dios le cambió el nombre a Abraham para que se ajustara a la realidad de Dios en él. Así Dios nos dará un nuevo nombre de a cuerdo a lo que Él tiene preparados a cada uno.

a. No apartarse (Apocalipsis 2:14)

Pueden venir muchas doctrinas, muchas voces a decir infinidad de cosas diferentes. Pero los hijos de Dios conocemos la voz de nuestro Padre Celestial. Debemos, por tanto, estar preparados y no apartarnos de su voz. Debemos y tenemos que permanecer en obediencia a Él en todo momento.

b. Arrepentirse (Apocalipsis 2:16)

Debemos arrepentirnos de nuestros malos actos y corregir el rumbo. Dios nos muestra el camino, por tanto debemos volver a Él.

4. Autoridad sobre las naciones (Apocalipsis 2:26)

Dios quiere darnos autoridad sobre las naciones. Solo nos dice que le pidamos y nos dará por herencia las naciones. Grandes son las bendiciones de Dios que tiene preparadas para sus hijos, debemos permanecer en Él para que pueda darnoslas algún día en el reino de los cielos. 

a. No tolerar la maldad (Apocalipsis 2:20)

Debemos ser celosos y guardar la palabra de Dios. El señor no quiere que nos desviemos tras falsas doctrinas, para eso tenemos la palabra del Señor. No debemos aceptar a aquellos que cambian el significado, le agregan o le quitan a la palabra de Dios. La palabra del Señor es completa.

b. Retener lo que tienes (Apocalipsis 2:25)

Dios nos ha dado dones especiales, los cuales debemos retener. No debemos perder esas bendiciones que Dios en su misericordia nos ha dado para edificar el cuerpo de Cristo.

5. Vestiduras blancas (Apocalipsis 3:5)

Dios nos ofrece limpiar nuestras vestiduras, cuando estaban sucias Él nos limpio de nuestra maldad. Pero quiere darnos una nueva vestidura, la cual tendremos por toda la eternidad. Una vestidura de príncipes, de escogidos por Él para servirle eternamente.

a. Ser vigilantes (Apocalipsis 3:2)

Debemos estar atentos y vigilar. En muchas ocasiones el Señor nos invita a velar y no estar desprevenidos pues tenemos una lucha que pelear. Cuando estemos en la eternidad ya no habrá necesidad, pero ahora somos presa del enemigo, por lo tanto debemos estar preparados en Dios.

b. Guardar la palabra (Apocalipsis 3:3)

La palabra de Dios nos fortalece, nos da las armas para defendernos de los ataques del maligno. Aprendamos entonces y recibamos esas armas espirituales que nos permitan estar en pie. 

6) Estar siempre con Dios (Apocalipsis 3:12)

Dios quiere que siempre estemos con Él. Eso será una realidad en el reino celestial, pero antes de eso debemos permanecer fieles. Dios nos espera, quiere que estemos ahí, seamos pues fieles para gozar de su presencia para siempre.

a. Poca fuerza (Apocalipsis 3:8)

Si somos débiles, el Señor nos ofrece fortalecernos con el poder que hay en Él. Aunque seamos débiles Dios es nuestra fortaleza. 

b. Guardados de la prueba (Apocalipsis 3:10)

El Señor estará con nosotros en medio de la prueba. Pueden venir tribulaciones a nuestra vida pero resistimos gracias al poder de Dios y a su amor por nosotros. 

7. Sentados en su trono (Apocalipsis 3:21)

El Señor, nuestro Dios reinará por siempre. Nosotros reinaremos con Él. El regalo de Dios para nosotros no tiene precio, no se puede comprar, no se puede adquirir por ningún medio, solo por la obediencia a Él.

a. No saber donde estar (Apocalipsis 3:17)

Por eso Dios quiere que nos entreguemos totalmente a Él, para que pueda darnos de sus bendiciones. Él no quiere que seamos tibios, dudando de si servir a Dios o no. Todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo debe estar rendido en totalidad al Señor.

b. Obtener de Dios (Apocalipsis 3:18)

De Dios podemos obtener la fuerza, las armas, la protección y el cuidado necesarios para estar preparados ante los ataques, ante las batallas de la vida. Dios no nos deja solos, en Él podemos resistir hasta el final y obtener la corona de justicia.

Conclusión

Podemos ser débiles, podemos desfallecer, pero nuestro espíritu debe estar en contacto con Dios y rendirnos totalmente a Él. Tenemos que permanecer en obediencia a Su santa y divina palabra. Si permanecemos fieles y obedientes a Su palabra Él nos dará recompensas que son impensables para nosotros, pero por su gracia Él ha decidido darnos en la eternidad. Perseveremos pues hasta el fin para obtener de Dios su todo.

© Mauricio Alvarez. Bosquejos Biblicos

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