Evangelio de Hoy.. Le será contado por pecado

Le será contado por pecado

Mensajes Cristianos

Evangelio de Hoy.. Mensajes Cristianos

Introducción

La responsabilidad que cada creyente tiene se corresponde a los dones, talentos, o ministerios que el Señor le ha entregado. Por lo tanto, es normal que quien tiene más de Dios se sienta más responsable de hacer todo lo que está a su alcance, tanto en la obra de Dios, como en cada ambiente en que desarrolla su vida.

El tema es que si no lo hace, la Biblia dice que esa persona comete una falta grave ante Dios, falta que es un pecado. Esto es para todos los hombres, pero muy especialmente para el creyente, pues fue salvado de la muerte y del juicio por la única persona que podía hacerlo, nuestro Señor Jesucristo, el Salvador.

En Marcos 14:6-8 vemos que Jesús decía:

Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura”.

Ella sabía cómo hacer el bien y lo hizo; ahora, nosotros, cada uno de nosotros, ¿hacemos siempre el bien que sabemos hacer?.

Evangelio de Hoy.. Texto Biblico: Santiago 4:11-17

Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?.¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”.

Conscientes de lo bueno y lo malo

Podríamos decir que en todo momento estamos conscientes de lo bueno y lo malo. La realidad es que es muy difícil que hagamos algo que no estemos seguros si es bueno o malo, porque como creyentes todos sabemos que cosas agradan a Dios y que cosas no.

Si nos examináramos un poco deberíamos confesar que en muchas ocasiones sabemos que tenemos que hacer lo bueno, pero terminamos haciendo lo malo. Y la Nueva Traducción Viviente de la Biblia habla diciendo: “Recuerden que es pecado saber lo que se debe hacer y luego no hacerloSantiago 4:17. Más claro y expresivo es imposible.

Y este es un pecado que la mayoría cometemos pues sabemos lo que se tenemos que hacer, o lo que es bueno, y no lo hacemos. Esto se debe a que hay una gran diferencia entre saber, y hacer, por lo que el Señor nos dice:

Sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que haceSantiago 1:22-25

Lo que sucede es que la mayoría somos excelentes para la teoría, pero malísimos para la práctica.

¿Has pensado qué es lo que sabes que tienes que hacer y no lo estás haciendo? ¿Qué es eso que Dios te ha estado recordando que tiene que hacer y livianamente has hecho oídos sordos a su llamado de atención?.

Como verdaderos cristianos, cuando el Señor insiste sobre algo que tenemos que hacer, ¡debemos hacerlo! Pues no se cansara de recordarnos por todos los medios aquello que puso dentro nuestro para su obra y no lo estamos usando.  Entonces, quizá a través de una alabanza te hablara sobre lo que tienes que hacer.

Quizá escucharas una predicación que te lo dice claramente, quizá escucharás un testimonio que te recuerde que es lo que tienes que hacer. Sin embargo, la mayoría nos hacemos sordos y ciegos a los llamados de atención y a las instrucciones que el Señor nos da. Y a veces obedecemos recién cuando vemos que estamos entre la espada y la pared, es decir, cuando estamos en grandes problemas.

Muchas veces se pone énfasis en el cuidado que debe tener el cristiano de no cometer pecados evitando comportamientos y actividades pecaminosas. De esta manera, el cristiano que asume un compromiso serio con el Señor intenta no participar de nada que dañe su relación con el Señor, tal como la mentira, el engaño, o las relaciones ilícitas.