Predicas Cristianas.. Los herederos de Abraham

Los Herederos de Abraham

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas

Introducción

Un recuento de la historia de Abraham nos muestra que gracias a su convicción podemos seguir soñando con un futuro mejor, ya que su fe ha hecho posible que nuestra vida tenga esperanza, la esperanza que es una vida mejor y eterna en Cristo. Y de ahí que la fuerza para vencer las dificultades y tiempos de conflictos la encontramos al leer:

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo” Isaías 41:10-13.

Leamos la Palabra de Dios

Génesis 11:27-32  Estas son las generaciones de Taré: Taré engendró a Abraham, a Nacor y a Harán; y Harán engendró a Lot.Y murió Harán antes que su padre Taré en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos.Y tomaron Abraham y Nacor para sí mujeres; el nombre de la mujer de Abraham era Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.Mas Sarai era estéril, y no tenía hijo.Y tomó Taré a Abraham su hijo, y a Lot hijo de Harán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abraham su hijo, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a la tierra de Canaán; y vinieron hasta Harán, y se quedaron allí.Y fueron los días de Taré doscientos cinco años; y murió Taré en Harán”.

Los creyentes del Nuevo Testamento

Los creyentes del Nuevo Testamento somos llamados herederos de Abraham. Un heredero es uno que hereda, que recibe lo que pertenece a otro. Y como Abraham, los cristianos somos llamamos para bendecir el mundo.

Pero las naciones y familias de la tierra solamente serán benditas si llevamos a ellos el evangelio, no lo serán porque los cristianos están llenos de enseñanzas y espiritualidad, sino porque les llevamos al conocimiento de la verdad de Cristo.

Cuando Dios llamó a Abraham, le dijo que debía dejar la ciudad de Ur e ir a la tierra que “yo te mostraré” Hechos 7:2-3

Frente a esta orden, como buen siervo y obediente, Abraham tomó su familia y dejó Ur, pero vinieron hasta Harán, y se quedaron allí” Génesis 11:31; lo que nos esta diciendo es que muchas veces somos obedientes y partimos a cumplir las órdenes del Señor, pero nos quedamos en medio del camino porque nos gustó el lugar.

Deberíamos pensar cuantos ministerios se detienen en medio del camino porque nos gustó un lugar en que nos pusieron en la congregación, o no estamos dispuesto a sacrificarnos para llegar al final del camino, que es el desarrollo ministerial como el Señor lo desea.

Cada creyente es llamado para dejar tierras espirituales, lugares que impiden el propósito de Dios.

Algunos creyentes también pueden ser llamados para dejar la tierra natural de su nacimiento para alcanzar otras naciones; cada creyente enfrentará un “Harán” algún día, este es el lugar de consuelo dónde uno tiene la opción de establecerse en la facilidad, en la comodidad de un lugar en la congregación, u obedecer a Dios y ser forjado en la fragua divina para participar en Su plan.

Abraham tenía que tomar una decisión, tenía que elegir entre avanzar a lugares desconocidos, o permanecer donde estaba. Tenía que elegir entre la seguridad de lo que ya tenía, y la incertidumbre de avanzar bajo la exclusiva dirección de Dios. Y lo único que lo alentaba a trasladarse era la promesa de Dios de que lo guiaría y bendeciría, y bajo esa promesa es que Abraham cruzó la línea en Harán. Y una vez que él la cruzó, nunca miró atrás para evaluar lo que había dejado, o cuanto le había costado hacer la voluntad del Señor.

Cualquier cosa que hagamos trae una consecuencia

Todos sabemos que cualquier cosa que hagamos trae una consecuencia. Sabemos que lo que hacemos puede desencadenar una serie de hechos que pueden continuar aún después de que nos hayamos ido. Pero lo que menos que podía imaginar Abraham era cuánto dependía el futuro de su decisión de quedarse, o de avanzar en el camino de Dios.

Y es así que su obediencia afectó la historia del mundo, su decisión de seguir a Dios puso en marcha el desarrollo de la nación que Dios utilizaría como al venir a vivir a la tierra, ya que cuando Jesucristo vino a la tierra, se cumplió la promesa de Dios de que por medio de Abraham sería bendecido todo el mundo.

Quizá desconozcamos los efectos y consecuencias a largo plazo que tienen las decisiones que tomamos hoy, pero el hecho de saber que tendrán consecuencias posteriores debería hacernos pensar cuidadosamente y buscar la dirección de Dios al tomar decisiones y llevarlas a cabo.

¿Por qué Dios espero?

Se preguntaron alguna vez: ¿Por qué Dios espero que Abraham estuviera casi muerto de viejo para hacer el milagro del nacimiento de Isaac?

Esto fue para que la Promesa sea cumplida por la obra completa de Dios, sin la cooperación del hombre; es decir que por gracia, de alguna manera Isaac fue extraído de los muertos como nosotros lo fuimos al rescatarnos el Señor pues…

«él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo” Efesios 2:1-5, “Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa” Gálatas 4:28.