Predicas Cristianas.. El Poder de Dios

El poder de Dios

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas

Introducción

En los estudios bíblicos y en los sermones que escuchamos vemos que tenemos un Dios de milagros y que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Por lo tanto, Dios hizo, hace y siempre seguirá haciendo milagros, y podemos vivir seguros de que nuestra vida es producto de un milagro de Dios.

Aquellos que nos conocen a Dios, y muchos cristianos también, es probable que luchen con sus propias fuerzas en busca de soluciones y sólo se dan por vencidos cuando llegan al límite de sus fuerzas. Pero la Biblia nos enseña que debemos confiar plenamente en el Señor y recurrir a Él en nuestra necesidad. Cuando lo hacemos, reconociendo que con nuestras capacidades resulta imposible hacer algo, se libera el poder de Dios y ocurren los milagros.

El problema es que cuando en el mundo buscan resolver los problemas en sus fuerzas agotan todas las posibilidades, y llegan al límite de sus fuerzas. Y en el otro caso, si bien el ser cristianos no nos exime de enfrentar dificultades ya que Satanás busca poner tropiezo al cristiano, como tales podemos confiar y refugiarnos en Dios, sabiendo que Dios es la única solución para nuestros problemas, cualesquiera que sean.

Predicas Cristianas… Texto Biblico

2 Reyes 4:1-7 “Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; .. tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos. Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas. Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte… se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede”.

Activando nuestra fe

Cuando nos movemos en la dimensión del poder de Dios activamos nuestra fe, y los milagros ocurren ya que el obrar de Dios no tiene límites. Pero debemos tener en cuenta que cuando se aplica la lógica humana levantamos una barrera delante de Dios.

El problema es que a veces nosotros sobredimensionamos los problemas, transformándolos en gigantes . Entonces consideramos que no hay solución, que con lo que hicimos llegamos al límite de las fuerzas. Pero no nos damos cuenta de que en las manos de Dios, lo poco nuestro es mucho, pues Dios obra de manera tal que se rompen nuestra lógica humana y nos muestra la salida.

Confiando en el poder de Dios

Cuando confiamos en el poder de Dios, y nuestra confianza es sólida. Damos lugar a la fe, por esto es que debemos saber que el poder de Dios es ilimitado, pero llega hasta donde nos alcance la fe. Pues Dios no obra conforme a nuestra voluntad sino que tiene su propio tiempo y su propia manera de obrar. Por lo que a Su manera, Dios resuelve nuestros problemas  en el momento oportuno.

También hay muchos creyentes que en vez de confiar en el poder de Dios, creen que si el pastor o el líder no está permanentemente sobre él, visitándole y preguntando como está, no recibirá el milagro que necesita, o el Señor no suplirá su necesidad. Pero los estudios bíblicos nos muestran que esto no es así, y esto se trata solamente de una necesidad emocional.

Moisés dejó al pueblo para hablar con Dios

Fíjense que Moisés dejó al pueblo para hablar con Dios de ese pueblo, pues “Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel”  Éxodo 19:3, y si escudriñamos las Escrituras vemos que también “Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles” Éxodo 24:12, es decir que el mejor tiempo para el pueblo es el que el pastor esta con Dios hablando de ese pueblo.

Es decir que si un pastor, cuya obligación es guiar al pueblo conforme a su perfecta voluntad, por lo que el Señor nos dice: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso” Hebreos 13:17, está siempre disponible para visitar, compartir alimentos, y hacer sociales con el pueblo, es porque habla poco con Dios de ese pueblo, y en este caso la permanente disponibilidad no es buena pues es mejor que pase más tiempo hablando con Dios y recibiendo de este la enseñanza y el sermón que debe trasmitir a ese pueblo.

En muchas prédicas cristianas, y en los estudios bíblicos vemos que Jesús pasó años sanando enfermos, dando vista a los ciegos y liberando endemoniados. Pues había venido a dar vida, y a darla en abundancia. Pero cuando regresaban a Jerusalén, vio una higuera llena de hojas, y aunque no era tiempo de higos, esperó encontrar algo de fruta en un árbol aparentemente fuerte.

La higuera

Al acercarse vio que no tenía ni un solo higo, y entonces dijo: “Nunca jamás coma nadie fruto de ti” Marcos 11:14, y cuando Jesús y sus discípulos entraron a Jerusalén encontró el templo lleno de actividad como la higuera estaba llena de hojas.

Pero como la higuera, no tenía fruto espiritual. No era un lugar de oración como Dios quería, sino que se había convertido en un lugar de comercio, entonces dijo:

“¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones” Marcos 11:17