El principo del hombre.. Predicas Cristianas

Principio del hombre como imagen y semejanza de Dios

Predicas Cristianas

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Predicas Cristianas Texto base: Génesis 1: 26; Efesios 4: 24

Introducción

Al hablar del Hombre, hoy en día está la costumbre de tergiversar que sólo se habla del sexo masculino. En este sentido, existe una supremacía en esa parte de la “creación” primeramente. Y nos airamos de ser unas creaturas especiales, entendiendo vaga y absurdamente lo verdaderamente especial que fuimos, y más aún, que somos. Por ello, es necesario que se entienda bien el principio de la creación, para luego compararlo con el tiempo actual. Y es que en la era moderna, el evangelio de hoy demuestra que Dios sigue haciendo una creación efectiva para su adoración y gloria.

Para empezar, hay que definir las palabras claves de los dos versículos del evangelio de hoy. La primera, imagen. Luego, semejanza. Las siguientes dos palabras son justicia y por último, santidad.

  • Etimología original de las palabras
  • Etimología hebrea de imagen

Para iniciar habla de la imagen.

En el hebreo, esta palabra proviene de la traducción Tzelem, lo cual traduce como copia, reflejo, imitación; sin embargo, su raíz Tzel involucra Sombra. De acuerdo con la palabra de Dios, el hombre es la imagen de Dios, pues la gran mayoría de los aspectos del ser, reflejan de una manera maravillosa la perfección y belleza divina.

Etimología de semejanza

Para semejanza, la traducción hebrea de esta palabra es Demut. Sin embargo, en algunas traducciones solo se observa un cambio de las preposiciones con respecto a la palabra imagen. En la primera se establece “con nuestra imagen” y la segunda referida a “en la imagen”. La traducción reina – Valera 1960 denota: a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Demut es traducido semejanza (como alguien), molde, réplica, ser o forma.

Esta palabra indica en este pasaje una semejanza concreta, es decir en atributos de integridad, algo hecho a la réplica de otra cosa. En función a ello, el ser humano es la forma de Dios por réplica de su propia esencia plural.

Etimología de justicia

La palabra Justicia se puede referir a una cualidad de actuar correctamente, o la vida que es buena, agradable y recta para Dios. Proviene del griego dikaiosune que puede significar tanto la justicia como justificación. La palabra sugiere una conformidad con la voluntad revelada de Dios en todos los aspectos. Asimismo, la palabra adquiere dos sentidos, tanto judicial como benevolente. Así, Dios declara justo al creyente en el sentido de absolverlo, dispensándole justicia.

Etimología de santidad

La palabra santidad, para la versión reina – Valera 1960 proviene del griego hagiosune. Refiere a un proceso donde se modifica las cualidades y actitudes hacia una vida santa en la conducta personal. Este es el principio que separa al creyente del resto del mundo. Un significado sería la consagración al servicio de dios, en alma, cuerpo y espíritu. Es decir, se cumple una dedicación moral y una vida establecida para la pureza. Hace que cada aspecto del carácter del ser esté sometido a la estricta supervisión de Dios y cuente además con su aprobación.

La imagen de Dios

En contexto, la predica cristiana del evangelio de hoy, partiendo del Génesis como el origen de la creación, expresa parecidos del viejo y nuevo hombre. En el inicio, más específicamente el sexto día, Jehová, grande y todopoderoso, creó un varón y una varona (Ayuda idónea). Ni en ese ni en ningún otro momento resaltó más importancia al uno o al otro, sino que los considera como iguales. Hizo una labor completa que no nos deja duda alguna que ya Él había predestinado todos los elementos necesarios para hacer su obra perfecta.

Creación Original

Sin embargo, en aquel momento Dios mismo, en armonía con su esencia (alma, cuerpo y espíritu) creo de la tierra al ser humano. Fue una creación original, sin precedentes, hecha en reflejo de esa esencia trinitaria. ¿Por qué decir que hemos sido un reflejo? Pues Dios mismo dijo en vers. 1: 26 del Génesis: “hagamos al hombre a nuestra imagen”. Es decir, nosotros somos imagen del eterno Dios, del altísimo, y no al revés.

Pero ¿somos imagen de Dios solo en lo físico, corporal, o en otros factores que van más allá del cuerpo, de la carne? Bueno, la primera pista la da el mismo versículo del Génesis: “hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”. La primera palabra, Hagamos, no hace referencia a una creación arbitraria, caprichosa o unipersonal. Todo lo contrario; fue la concepción amorosa y sublime de un ser especial, al cual le sería entregado la mayordomía de la creación. Por ello, como ser único, el hombre es espíritu, alma y cuerpo, reflejando la imagen del eterno en todas sus dimensiones de existencia.

La mentalidad del hombre fue creada en la racionalidad con propia voluntad

El hombre puede por sí solo razonar y elegir. Esto se traduce en la inteligencia y libertad de Dios. La moralidad de la creación es la inocencia y la bondad, que se traduce en el reflejo de la santidad de Dios. Además de estos conceptos, socialmente, el hombre fue creado para ser acompañado, tener compañerismo.