Evangelio de Hoy.. Predicas Cristianas

Debes revivir

Predicas Cristianas

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Predicas Cristianas Texto Biblico: Génesis 2:15-17Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer ; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. 

Introducción

Debes revivir si es que verdaderamente has tomado contacto con las cosas de Dios. Si has abierto tu corazón para que su Palabra se inserte allí, ella te vivificará. Si has abierto tu corazón para que el Espíritu Santo pueda morar en él, una nueva vida hay en ti. Y esa nueva vida es la que debes vivir para hacer la buena voluntad del Señor. 

Dios, en el principio, ha puesto al hombre en un sitio especial y en el cual tendría una vida rodeado de bendiciones. Allí, en el Edén, le dio lo mejor, le dotó del poder de elección y le entregó una orden. “De todo árbol podrás comer menos del árbol de la ciencia del bien y del mal”. Pero no solamente le dio la orden sino que lo puso en conocimiento de lo que sucedería si es que la desobedecía. “El día que comieres de él, morirás”.

El Señor, nos da la posibilidad de estar en las mejores condiciones

Así es el Señor, nos da la posibilidad de estar en las mejores condiciones. Nos pone en un sitio en donde seamos bendecidos porque su deseo es que sus hijos reciban bendición hasta que sobreabunde (2 Corintios 9:8).

Tenemos el poder de elección como lo tuvo Adán y en nosotros está la administración de ése poder. Pero así como Adán pecó al desobedecer la orden de Dios, así también nosotros pecamos cuando desobedecemos sus ordenes. Por ello perdemos esa posición de privilegio que nos brinda (Romanos 3:23), y morimos espiritualmente.

El Señor y tu mismo sabes cual es tu situación. Si tu estás dentro del cuerpo de Cristo, si verdaderamente te has insertado en él, tu estás vivo. Has escuchado su Palabra y “El que oye mi palabra, y cree al que la envió, tiene vida eterna, . . . . . pasando de muerte a vida” (Juan 5:24).

Estás vivo y puedes mirar cuántos muertos hay en tu casa y a tu alrededor. Puedes ver a los muertos, pero lo importante es lo que sucede en tu corazón ante esa visión. Lo verdaderamente importante es lo que sucede cuando éstos muertos toman contacto contigo puesto que “Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán” (Juan 5:25).

Llenos del Espíritu Santo

Si tu estás lleno del Espíritu Santo, será este quien fluirá a través de tus labios para alcanzar con su Palabra a los muertos que te rodean haciendo que esos muertos vuelvan a vivir. Leíamos: “Viene la hora, y ahora es”. Ahora es la hora en que tienes que ser lleno del Espíritu Santo.

Es el tiempo de buscar el rostro de Dios para dar vida a esos muertos que hay en nuestra familia. Debemos dar vida a todos aquellos que amamos. Mira a tus hijos a quienes diste la vida física por amor, y ahora es la hora en que por el amor de Dios debes darle la vida espiritual.

Ahora es la hora de alcanzar a la familia, es la hora de alcanzar a los vecinos. Tenemos que alcanzar al mundo con la palabra de Dios para hacer que este mundo deje de estar muerto en delitos y pecados, (Efesios 2:1), para vivir la vida eterna que el Señor les esta ofreciendo.

Volvamos al libro de Génesis; cuando le da la orden de no comer del árbol, (Génesis 3:3), le dio otra orden complementaria. “Ni le tocaréis”, les estaba diciendo Dios que no es solamente el comer del árbol la causa de muerte, sino que el hecho de que si lo tocaban simplemente ellos morirían.

El señor nos esta diciendo que podemos disfrutar de todo aquello que Él nos brinda. “De todos los frutos, menos de uno”. Menos del pecado, y no solamente nos dice que es necesario que no pequemos,  sino que nos esta diciendo que es necesario que ni siquiera le toquemos.

Si no queremos morir es necesario que tomemos distancia del pecado.

Cuando hacemos lo malo estamos pecando, estamos comiendo del árbol. Pero cuando pensamos en lo malo estamos tocando el árbol. Cuando vemos lo malo estamos tocando el árbol. Al hablar lo malo estamos tocando el árbol. “Ni comeréis de su fruto, ni le tocaréis” nos manda el Señor.

Cuando fijas tu atención en los deseos de la carne, la vista, la soberbia o la vanagloria, estamos también pecando (1 Juan 2:16). No es solamente malo el no cumplir con la palabra de Dios lo cual es pecado, sino que palmear o permitir las faltas. El permitir el pecado junto a nosotros también nos está prohibido.

Para que tengan vida

Jesucristo dejó escrito en su Palabra, “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). Podemos también leer en 2 Corintios 9:8Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre. . . ., abundéis para toda buena obra”.