Evangelio de Hoy - Bosquejos Biblicos.. Salvación y Sanidad

Nuestro redentor

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas

Texto Biblico:Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.” (Isaías 43:2)

Introducción

Los ríos vendrán con ímpetu, los ataques del enemigo ciertamente vendrán. Pero Dios protege a su pueblo y les da salvación de cualquier ataque. Dios escogió a su pueblo Israel a través de Abraham y les brindó la salvación. Todos los pueblos se desviaron y adoraron a sus dioses, pero Dios siguió fiel a su pueblo dejandoles estatutos que debían cumplir para alcanzar la salvación.

Dios provee la salvación a la humanidad y no solo salva nuestra alma, sino también que nos brinda protección de todo ataque del maligno. Él se convierte en nuestro Salvador en todo sentido. El Señor es quien nos guarda en los momentos difíciles y nos protege. Dios crea una barrera alrededor de sus hijos y los defiende de todo ataque.

Para los incrédulos esto lo pueden atribuir a la suerte o al destino, pero Dios es quien controla todas las cosas y bendice a los que lo siguen. A los que han aceptado el llamado de vivir sirviendo.

Las bendiciones de Dios no son pocas y están sobre sus hijos. Sobre los seguidores del Señor están el oro y la plata. La salud y el bienestar, la felicidad y la paz. No podemos llegar a tener todas estas cosas por nuestras fuerzas, solo por la mano del Señor.

1) Dios es nuestro redentor

No dice su palabra que no habrán momentos difíciles, sino que Él estará con nosotros aun en esos momentos. Dice su palabra que cuando pasemos por las aguas Él estará con nosotros. Josué vio esto, cuando atravesó el río Jordán con todo el pueblo de Israel. Él lo pudo ver claramente, pero esto también se aplica a nosotros hoy en día.

Cuando venga el momento difícil Dios promete estar con nosotros. Aunque todos nos abandonen o no puedan compartir el dolor con nosotros, podemos siempre contar con Dios.

Él nunca nos deja, nunca nos abandona. Aunque estemos como Pablo solos en una celda, Dios está ahí con nosotros. Dios no te abandona y siempre estará a tu lado para fortalecerte, para consolarte y para liberarte.

El mundo entero puede volverse en contra de nosotros, pero si Dios está de nuestro lado no importará. Jesús dijo que no debemos temer a los que matan el cuerpo, solo a Dios debemos temer. No nos debe importar lo que los demás piensen, solo lo que Dios sepa de nosotros.

2) El nuevo pacto

Jesús vino a esta tierra. El viejo pacto tenía sus limitaciones, por eso Dios envió a su hijo unigénito para salvar a toda la humanidad. Para eso tuvo que derramar su sangre y por medio de ella tener redención de nuestros pecados y acercarnos al trono de Dios.

Ahora por medio de la sangre de Jesucristo podemos tener perdón de nuestros pecados. Dios ha provisto de su sangre para toda la humanidad la redención.

Dios es justo y ha provisto para todos los que se arrepientan, para todos los que le obedezcan, para todos los que de todo corazón le busquen. No importa nuestro pecado, Dios perdona todos nuestros errores.

Jesús es el único que puede darnos ese perdón, en ningún otro podemos encontrar la salvación. Desde hace dos mil años tenemos esta dicha. El Espíritu Santo nos ayuda a seguir el camino del Señor, es quien nos fortalece para poder cumplir con todos los mandamientos de Dios. Por nuestras fuerzas no sería posible pero con la ayuda y bondad de Dios esto es posible.

3) Las tribulaciones

Jesús dijo a sus discípulos que siempre tendrían a los pobres con ellos. Y les animó en muchas ocasiones a ayudar al necesitado, brindar ayuda al prójimo.

Las tribulaciones incluso a los hijos de Dios vendrán, le pasó a Job quien fue atacado directamente por el enemigo. Le pasó a muchos héroes de la fe quienes enfrentaron pruebas, tentaciones y muchas peleas, pero en cada una de ellas salieron victoriosos.

Muchas veces pensamos que estar en los caminos de Dios nos librará de las dificultades, pero eso no es del todo verdad. Pues quienes están en los caminos de Dios son el blanco del enemigo. Pero al estar en las manos de Dios tenemos de Él la protección.

Si estamos pasando por escasez podemos tener fe en que Dios suplirá todas nuestras necesidades. Él promete que no faltará comida en nuestra mesa. Si estamos pasando por enfermedad tenemos a nuestro Sanador de nuestro lado. Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro auxilio en medio de las tribulaciones. En Él podemos confiar.

Entonces si vienen tribulaciones sobre los cristianos, pero las enfrentamos con fe en nuestro Señor. Sabemos que pase lo que pase Dios está de nuestro lado y ninguna plaga tocará nuestra morada.

Podrán caer mil a nuestro lado, pero nosotros estaremos tranquilos pues hemos puesto a Dios por nuestro Salvador. La diferencia entre un cristiano y un inconverso que está en tribulación es que tenemos esperanza y toda nuestra fe puesta en Dios.

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